¿A dónde van los que murieron?

Valle de Piedras Encimadas, Zacatlán. El pequeño hombre es el poeta Roberto Marínez Garcilazo, fallecido en este año.


Contemplación del Leteo

construyo el mundo con palabras
con sueños vanos y recuerdos

con sombras esclarezco mi camino

desde la caverna de mi corazón
contemplo la espuma de los días
el casto cielo deslumbrante
inaccesible a las florecidas saetas del deseo

sobre la multitud sandía
invisible vuela el ángel de la muerte

címbrase la montaña
y en dos cuerpos se abre el mar

otro día de inmortalidad malgasto
alimentándome de frutos amargos

renazco al alba
y vuelvo
ayuno
rapado y desnudo
a perseguir al otro en vano

de ceniza cubierto el magro cuerpo
huyo

un incendio que canta es el mundo
ceniza porvenir es la trágica belleza de los cuerpos
de los que en lo pasado se aman

de oro y ceniza
lluvias cruzo

de dolor ríos remonto

y desfallezco y resurjo
y persigo al otro
y huyo de mi sombra

cíclico el salto y el fracaso
de adversa corriente el salmón

ante el espejo silencioso
el hombre envejece vanamente
vanidad de todos los afanes bajo el sol

casa vacía oscura yerma
casa vacía es el corazón en el instante detenido
casa vacía es el corazón que destella entre latidos

cruza el aire perfumado
de la memoria las estancias vacías
y se detiene el tumultuoso discurrir del mundo

el galope del río de San Cristóbal
es ahora el líquido ensueño del agua inmóvil de la pila
la breve paz del hombre sin mácula que olvida
mientras el mediodía silencioso nimba el templo


Roberto Martínez Garcilazo (1960-2020)

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